
Tornado es una obra de danza con tres bailarines en la que, partiendo de un orden ritual, sus cuerpos emprenden un viaje hacia un espacio de caos orgánico basado en la confianza, la escucha y la entrega. A través de la perseverancia y la continuidad, la repetición da lugar a un proceso de transformación que abre la posibilidad de rendirse a fuerzas que van más allá del control. En ese tránsito afloran lo singular y lo sutil, y emerge un cuerpo colectivo que oscila entre la autonomía y la interdependencia. Tornado es una invitación a la contemplación en la que imágenes hipnóticas y transformaciones sutiles se despliegan tanto en la escena como en la percepción de quien observa.
El trabajo toma como punto de partida la acción de girar de manera continuada, apoyándose en la permanencia como camino para llegar a un nuevo estado de presencia. La investigación se ha basado en un recorrido desde un tipo de orden que responde a una lógica matemática y racional, hacia un caos orgánico, donde la palabra caos no se refiere a desorden, sino a un tipo de orden basado en la entrega y en la confianza, y en donde es posible convivir en un estado de libertad. Tanto en el orden como en el caos armónico, los bailarines realizan acciones que les hacen funcionar como cuerpo colectivo, buscando generar un espacio de cohesión y convivencia, interdependientes por un lado, independientes por otro.
La obra, estrenada en septiembre de 2026 en el BAH Festival, en Córdoba, esta basada en un trabajo previo, El ojo del huracán, que ya buscaba, en un grupo más grande, ese tránsito del control a la organicidad, así como un estado de calma dentro de la agitación y la dificultad del acto de girar.
Idea y dirección: Lucía Marote
Intérpretes: Tania Garrido, Alberto Alonso y Lucía Marote
Sonido: Peter Memmer
Foto: Cadentia.visual
Gestión: La Tarea
Con apoyo de la Comunidad de Madrid